
El recién
cobarde asesinato en muy extrañas circunstancias de 11 de los 12 diputados secuestrados por parte de las
Fuerzas Revolucionarias Armadas de Colombia (FARC), es
la gota que ha derramado la copa, dentro de la espiral de violencia, inseguridad y delincuencia que abate a
Colombia en estos momentos.
He llegado a la conclusión de que ese infame asesinato no pudo ser perpetrado por las
FARCs, por haber sobrevivido uno de los secuestrados y por ser esa acción de muy baja calaña, que de ser perpetrado por estos, constituirá su más grave error político. Aunque si es condenable que pretendan traficar con el dolor ajeno, al proponer el intercambio de los cadáveres a cambio de algunas concesiones.
Pero ello, no cambia mi opinión en cuanto al carácter delincuencial y criminal de este y otros grupos guerrilleros o paramilitares.
UN POCO DE HISTORIA:

La guerrilla como tal surge en España, como una forma de combatir de forma indirecta el poderío de las fuerzas napoleónicas, que en ese entonces eran la fuerza imperial por excelencia. En nuestra América, los primeros focos guerrilleros fueron impulsados por el
Cacique Enriquillo, con su primera resistencia indígena, seguido posteriormente por
Sebastián Lemba dirigiendo la primera sublevación negra, contra la explotación y esclavísmo de la España colonialísta.
La guerrilla surge en Colombia a consecuencia de las disputas entre los Partidos
Liberal y Conservador de finales del siglo 19 y principios del Siglo 20. La cual posteriormente se mantuvo como medio de presión para lograr reivindicaciones sociales por parte de los disidentes e inconformes con el
Frente Nacional, surgido de la unión (acuerdo de paz) de ambas organizaciones.

El asesinato
Jorge Eliécer Gaitán, provocando la sublevación popular conocida como
El Bogotazo, es el caldo de cultivo que potencializa el surgimiento de otros grupos y líderes.

Destacándose el del sacerdote-guerrillero
Camilo Torres quien se une al
Ejército de Liberación Nacional(ELN) y desde ahí, intenta crear una plataforma unitaria de todos los movimientos insurgentes, mediante el
Frente Unido del Pueblo para lograr las reivindicaciones sociales del pueblo colombiano, fracasando en esa gestión. Aunque años más tarde, nace un intento llamado
Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar pero
sin cuajar.

Otros grupos insurgentes, son el
Ejército Popular de Liberación (EPL), Movimiento 19 de Abril (M-19) , Comando Quintín Lame , Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), etc.
Con el surgimiento de la
Guerra Fría y la
Revolución Cubana en los años 50, 60, 70 y 80. Ideológica, moral y ECONOMICAMENTE se sentían envalentonados para continuar sus operaciones. Esto sin mencionar todos los demás movimientos de esa índole en
Nicaragua, Guatemala, El Salvador, Bolivia, Venezuela, Dominicana, etc. que era
lo in.

De todos estos, solo se mantiene la
FARC, lidereadas por
Manuel Marulanda pues todos, con la caída de la
URSS de por medio, han negociado su reincorporación a la actividad política colombiana, siendo el más reciente, el paso del
ELN quien se encuentra a punto de firmar la paz con el gobierno colombiano, dentro de la
Cumbre por la Paz con el auspicio del gobierno cubano.
NARCOTRAFICO + GUERRILLA = NARCOGUERRILLA.
Paralelamente con todo ello, las tierras sudamericanas son ricas y fértiles para el desarrollo del cultivo de drogas controladas, como la marihuana, cocaína, etc. Las cuales se cultivan desde épocas
pre colombinas hasta el sol de hoy, creciendo como
la mala hierba, de ello es que de forma espontánea y natural existan quienes comercialicen con ello, que al encontrarse controlado, se debe hacer de forma clandestina e ilegal, surgiendo el narcotráfico y sus poderosos
Cápos.
La caída del muro de Berlín, la desintegración de la
URSS, la reorientación de
China Comunista y el fin de la
Guerra Fría que era las que sostenían esos movimientos insurgentes, bajo la consigna
El Fin justifica los medios... obligaron a los actuales guerrilleros a aliarse o estrechar mayores vínculos con el narcotráfico para mantener sus operaciones, lo que ha traído consigo corrupción y enriquecimiento de su dirigencia, envilecimiento y
desideologización de sus seguidores. Fungiendo como
Guardia Pretoriana de los
cápos de la droga.
Incurriendo en acciones típicamente delictivas como el cobro de vacunas, secuestros, robos, etc. mediante “incursiones armadas” tanto en territorio colombiano, como venezolano y ecuatoriano.
La República de Marquetalia o Zona desmilitarizada:

Una muestra de lo anterior, lo constituye el control que las
FARCs mantienen sobre una extensión de
42 mil kilómetros cuadrados de suelo colombiano (ubicada al sur de
Bogotá, en el mismito centro del país, sombreada de
rojo), la cual recibe el nombre de
República de Marquetalia o zona “liberada” por parte de los rebeldes o
zona desmilitarizada por parte del gobierno.

Para ello se debe contar con un muy numeroso equipo de “guerrilleros” para mantener “liberado” tan vasto territorio y otros pequeños territorios bajo "influencia" dentro de
Colombia (sombreados, abundantes en cultivos de droga, favor pulsar el mapa para ampliarlo)
Es necesario MUCHO DINERO para poder mantener con buena comida, agua, ropa, uniforme, equipos, armamentos, transporte, etc. a los “guerrilleros” y mantener
el gobierno de las poblaciones bajo su
jurisdicción

Pues esas
zonas liberadas, no cuentan con industrias, aduanas, etc. que generen fuentes de empleo y mucho menos DINERO mediante impuestos, para mantener las operaciones de ese “Estado Paralelo” o
Fuerza Beligerante (a la que todavía formalmente no se la ha otorgado ese status de conformidad al Estatuto de Ginebra por lo que les he narrado anteriormente e involucrarse en actividades terrorístas)
ACTUALIZACION (23/09/10): La zona que describo, desapareció ante la ofensiva desplegada por el Gobierno Colombiano, para luego dar paso a otra, llamada
zona de distensión, dentro de los
acuerdos preliminares alcanzados entre Manuel Marulanda y Andrés Pastrana, que posteriormente fracasaron... Con el paso del tiempo, esa zona también desapareció.
¿HASTA CUANDO CON LA JODIDA GUERRILLA COLOMBIANA?
Lamentablemente, la
narco guerrilla, no le interesa la paz ni integrarse a la sociedad colombiana: Constituyéndose en partido político, imponiendo reivindicaciones a favor del pueblo y hasta alcanzando el Poder de forma democrática (poder político y económico tienen para lograrlo). Por ello han boicoteado de forma repetida todo intento de paz impulsado por la comunidad internacional y los sucesivos gobiernos que ha tenido Colombia.
Como en ese país, existía hasta no hace mucho el principio de la “no re-elección” de sus gobernantes, estos se beneficiaban del mismo, alargando las discusiones hasta la conclusión del gobierno de turno, para luego empezar
desde cero con el nuevo gobierno.
No les interesa, porque su actual
status quo les trae mucho mayores beneficios dentro de la ilegalidad y sin responsabilidad, que siendo un gobierno debidamente constituido asumiendo responsabilidades con los ciudadanos y bajo el control o fiscalización de los poderes institucionales debidamente constituidos
Por ello sugiero que para terminar de una vez con todas con esa
cantaleta se les declare formalmente la guerra, caiga quien caiga.
Aunque veremos si al
Estado Colombiano como tal, le conviene. Pues lamentablemente el narcotráfico es una extraordinaria fuente de ingresos indirectos al fisco, eso sin mencionar la filtración de ese flagelo dentro de sus propias instituciones.
En resumen: Gracias al narcotráfico, este fósil viviente de la historia política ha podido sobrevivir, aunque transmutado en milicias al servicio del crimen.
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