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domingo, 21 de julio de 2013

Una solución viable al problema interno del PRD.


La crisis del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), preocupa a todo aquel que le duela la delicada situación de postración moral y económica en que nos encontramos, gracias a su "ausencia" en su rol opositor. Crisis inducida por Su Majestad Leonel Fernández I, quien aprovechando el desorden estructural, indisciplina, falta de visión política, corrupción, falta de valor, "mariconería" y "bugarronería" que se apoderó de su militancia y dirigencia, logró filtrarlos con "caballo de troya" que los tiene al borde de su desaparición, para desgracia de lo que nos queda de país.

En facebook he dicho, que ante la falta de testículos y ovarios que padecen sus integrantes para revertir la situación, degenerando el problema nacional, es necesario que los que no pertenecen al mismo, entren en acción y acudan a su rescate. Pero no solo ello, que dicha entidad sea refundada y reforzada con sectores o "líneas de pensamiento" que le den dinamismo y estabilidad, ya sea en el gobierno, oposición, parlamento y alcaldías.

Por eso comparto estas reflexiones de mi querido amigo Atilio Eugenio Gabriel, quien hace un llamado a la izquierda, para asumir ese rol:

Desde 1939 el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), de manera formal, ha ejercido su papel de árbitro en el desarrollo y desenvolvimiento político de la República Dominicana. Convertido desde su fundación en uno de los símbolos de la lucha por la democracia contra la Dictadura, ha servido de equilibrio político desde el momento en que tomó curso la desaparición del sistema de Partido único instituido por la dictadura de los Trujillo en los años de 1930.

 En todo debate, situación y solución política, el PRD ha sido inminente; y seguirá siendo todavía una de las piezas fundamentales para el sostenimiento del engranaje que conforma lo que constituye  la democracia en caricatura que impera en la República Dominicana desde la caída de la Dictadura que gobernó de 1930-1961. A raíz de la decapitación de la Dictadura trujillista las masas trabajadores dominicanas, haciendo uso de sus herramientas de lucha—Partidos, Sindicatos, Movimientos independientes, Juntas campesinas y Organizaciones barriales—pusieron en marcha un proceso de democratización que alcanzó su tope más alto en las elecciones de mayo de 1978, producto del triunfo arrollador del PRD y pese a la represión desatada por Joaquín Balaguer y los cuerpos represivos durante todo su régimen de 12 años de despotismo ilustrado.

El régimen democrático sobre el cual se desenvuelven las cuestiones económicas, políticas y sociales en el país, es en gran parte un producto directo de las luchas de las masas populares, independientemente de los actores e intereses ajenos a los suyos; digamos, la intervención imperialista, la imposición de regímenes como el de Balaguer, los fraudes electorales, los pactos entre los grandes partidos de la Derecha, etcétera.

 Empero, las subsiguientes líneas no tienen como fin defender los principios de la Democracia contra el peligro de la dictadura, sino exponer sobre el peligro del fortalecimiento de la Dictadura que ella misma significa. Por mucho que se esfuercen los conservadores burgueses por obstruir la penetración de la verdad, el PRD es el Partido de masas existente en la República Dominicana. Esta Organización es tradición de masa; es un cuerpo viviente en la mente del trabajador, del buhonero, del chiripero, del jornalero, del motor-concho, del sindicato, del sindicalista, del taxista, del trabajador de servicio, e inclusive de los izquierdistas dominicanos.

 Cientos de miles de trabajadores conforman las filas de este Viejo Partido, cuya destrucción significaría un duro golpe a la continuidad de la politización y la participación activa de las masas populares y proletarias en los distintos campos de actividad de masa existentes dentro del contexto de la vida política Nacional.

Como pensador Marxista Revolucionario independiente, me tomo las veces para exhortar a las bases del PRD —que son en sus mayorías trabajadoras y trabajadores— a que tomen el toro por los cuernos; que abran las puertas a una lucha desde las bases del Partido en aras de arrebatárselo a la cúpula negociante. Esa gente que negocia pactos con el sistema, con el Estado y con el gobierno actual por él instituido.

 No debemos ser miopes y no darnos cuenta de que en la República Dominicana existe un Plan de destrucción de los partidos. ¡Está a la vista de todos! El “partido reformista” de Joaquín Balaguer ha sido auto-destruido; las facciones salidas del PRD, como por ejemplo, el “partido revolucionario independiente” PRI fue destruido ya. Poco a poco la Dictadura democrática dominicana ha ido absorbiendo hacia su seno y cooptando a los partidos: proceso este que ha tomado curso tanto en el campo de la Derecha como de la Izquierda y que tuvo sus comienzos con supresión de los Partidos de izquierdas, la destrucción del Partido Revolucionario Social Cristiano PRSC y con la legalización del Partido Comunista Dominicano PCD. Ahora la saña es contra el PRD, ya que no existe una Organización políticamente competente ante la inexistencia de una Izquierda revolucionaria influyente, ante la carencia de Sindicatos fuertes, y por tanto ante la falta de un tercer Partido independiente. Todo esto es un indicador de que vamos rumbo a un sistema de Partido único, de lo cual sólo puede beneficiarse algún monstruo dormido. (¿?)

 Por todo lo antes dicho, he aquí mi proyección de propuesta: Que los militantes de filas del PRD —que todavía romantizan y conciben su Partido como uno Revolucionario—, se organicen alrededor de la idea de crear un Ala Izquierda interna, bajo la consigna de [salvar al PRD], con fines de transformarlo en una Organización de combate; en una verdadera organización de Oposición al gobierno actual. Sabemos que en este Partido hay muchos elementos buenos y conscientes; que pueden organizarse en base a un Programa de Acción política, cuya lucha debe situarse alrededor de la remoción de la cúpula, ejerciendo presión desde abajo y fomentando la agitación y la propaganda dentro de las bases del Partido con la consigna:

·          ¡Que sean las bases quienes decidan el futuro del PRD!

Ha de pensarse en que también se avancen las ideas y consignas organizativas sujetas al objetivo de:

·          ¡Remoción inmediata de Hipólito Mejía, Orlando Jorge Mera y Miguel Vargas Maldonado de la dirección del Partido!

·          ¡Debate abierto, para la creación de un Comité Central transitorio y cese inmediato del existente!

·          ¡Que las decisiones del Partido, no sean influenciadas por la JCE u otros organismos estatales!

·          ¡Ocupación permanente de los locales municipales del Partido!

Esta proyección tiene como finalidad que se forme y se construya una Facción dentro del Partido que tenga como objetivo transformar esta Organización en una de combate, de Oposición al gobierno constituida por una naciente Facción Revolucionaria del PRD.

Atilio Gabriel,
New York, Julio-21-2013.


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