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jueves, 6 de abril de 2017

PRIMOGENITURA y PODER: Se ejerce o se pierde, no se vende, ni se regala.




Y guisó Jacob un potaje; y volviendo Esaú del campo, cansado, dijo a Jacob: Te ruego que me des a comer de ese guiso rojo, pues estoy muy cansado... Y Jacob respondió: Véndeme en este día tu primogenitura. Entonces dijo Esaú: He aquí yo me voy a morir; ¿para qué, pues, me servirá la primogenitura? Y dijo Jacob: Júramelo en este día. Y él le juró, y vendió a Jacob su primogenitura. Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y bebió, y se levantó y se fue. Así menospreció Esaú la primogenitura.
- Génesis 25:29-34

Primogénito Véase también Jesucristo; Primogenitura
En los tiempos de los antiguos patriarcas, el hijo primogénito recibía la primogenitura (Gén. 43:33); por lo tanto, como herencia le correspondía ser el jefe de la familia al morir el padre. El primogénito tenía que ser digno de recibir esa responsabilidad (1 Cró. 5:1–2) y por iniquidad podía perderla. Bajo la ley de Moisés, se consideraba que el hijo primogénito pertenecía a Dios. El hijo mayor recibía una porción doble de las posesiones de su padre (Deut. 21:17), y después de la muerte de este, era responsable del cuidado de la madre y de las hermanas.
- Guía para el estudio de las escrituras LDS

El poder político es la lógica del ejercicio de las funciones por parte de las personas que ocupan un cargo representativo dentro de un sistema de gobierno en un país. Generalmente, éste influye en el comportamiento, ya sea en pensamiento o en el actuar de una sociedad. Es legítimo cuando es elegido conforme a las leyes del país (constitución). En países democráticos tiene como sustento la legitimidad otorgada por el pueblo mediante el voto popular (elecciones),
- Wikipedia.

Quise compartir estas definiciones que van desde lo teológico a lo sociológico y político, para que se entienda lo importante que es asumir nuestros compromisos, caminar la senda trazada por El Señor, no importan las dificultades que se puedan ver en el horizonte.

Lo peor de todo ello, es que una persona siendo depositaria de LA CONFIANZA DEL PUEBLO conferida en las urnas, se sienta tentado a VENDERLA por unas monedas, como actualmente hemos estado observando en muchos lugares del mundo, en especial en el ámbito tercermundista.

Recuerdo que siendo dirigente estudiantil, me sentí forzado a renunciar como Secretario General de Vanguardia Estudiantil (VED) porque estaba “sobrepasado” de tantos problemas que debíamos enfrentar dentro del recinto CURNE de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), optando por quedarnos en una posición de “menor relieve”.

Tiempo después, dados los problemas que afrontaba la Facultad de Ciencias jurídicas y políticas, junto a las enormes decepciones y frustraciones recibidas al apoyar e impulsar a compañeros que lamentablemente “no daban la talla”, también me vi forzado asumir las riendas de su Asociación de Estudiantes de Derecho.

Recibí muchos atropellos, desconsideraciones, se retrasó considerablemente mi graduación, me inactivé de la Iglesia… Pero me siento contento con el legado y el deber cumplido, con el resultado de excelentes profesionales que están el servicio del país como abogados, jueces, fiscales y políticos ocupando cargos de elección popular u otras ramas del Estado.

La primogenitura, es dominio, EL PODER, y como dice Michel Foucault:

“Incita, suscita y produce… No se posee, se ejerce o se pierde, no se comparte”







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