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domingo, 3 de noviembre de 2013

La grave amenaza de Mario Vargas Llosa: EL ESTADO PARIA DOMINICANO:


Si República Dominicana no cumple los acuerdos firmados por Leonel Fernández con Nicolás Sarkozy en 2009, será declarado “paria” con sus funestas consecuencias

Usualmente “no le paro” a escritos de las bocinas haitianas, nacionales e internacionales, pero en este caso hacemos la excepción, ya que no se trata de cualquier “cagatinta a tanto por línea”, al servicio de la fusión Hispaniola, hablamos de la tribuna mas influyente de Iberoamérica: El País de España y del laureado intelectual Mario Vargas Llosa, Premio Nobel y sobre todo: Estrechamente vinculado a los estamentos de Poder en el mundo

Especialmente, cuando leemos atentamente “entre líneas”, la muy seria y grave amenaza que encierra su más reciente escrito, aparecido en el día de hoy.

Por considerarlo de sumo interés, reproduzco ese contenido, al final, nuestras acostumbradas observaciones, donde haremos la “traducción del español al español”: 

Los parias del Caribe

PIEDRA DE TOQUE. La sentencia del Tribunal Constitucional de la República Dominicana sobre el caso de Juliana Regis Pierre es un desatino que niega la nacionalidad a los hijos de inmigrantes irregulares




Juliana Deguis Pierre nació hace 29 años, de padres haitianos, en la República Dominicana y nunca ha salido de su tierra natal. Jamás aprendió francés ni créole y su única lengua es el bello y musical español de sabor dominicano. Con su certificado de nacimiento, Juliana pidió su carnet de identidad a la Junta Central Electoral (responsable del registro civil), pero este organismo se negó a dárselo y le decomisó su certificado alegando que sus " apellidos eran sospechosos ".

Juliana apeló y el 23 de septiembre de 2013 el Tribunal Constitucional dominicano dictó una sentencia negando la nacionalidad dominicana a todos quienes, como aquella joven, sean hijos o descendientes de " migrantes " irregulares. La disposición del Tribunal ha puesto a la República Dominicana en la picota de la opinión pública internacional y ha hecho de Juliana Deguis Pierre un símbolo de la tragedia de cerca de 200.000 dominicanos de origen haitiano (según Laura Bingham, de la Open Society Justice Initiative) que, de este modo, la mayoría de ellos de manera retroactiva, pierden su nacionalidad y se convierten en apátridas.

La sentencia del Tribunal Constitucional dominicano es una aberración jurídica y parece directamente inspirada en las famosas leyes hitlerianas de los años treinta dictadas por los jueces alemanes nazis para privar de la nacionalidad alemana a los judíos que llevaban muchos años (muchos siglos) avecindados en ese país y eran parte constitutiva de su sociedad. 

Por lo pronto, se insubordina contra una disposición legal de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (de la que la República Dominicana forma parte) que, en septiembre de 2005, condenó a este país por negar su derecho a la nacionalidad a las niñas Dilcia Yean y Violeta Bosico, dominicanas como Juliana, e igual que ella hijas de haitianos. Con este precedente, es obvio que, si es consultada, la Corte Interamericana volverá a reafirmar aquel derecho y la República Dominicana tendrá que acatar esta decisión, a menos que decida —algo muy improbable— retirarse del sistema legal interamericano y convertirse a su vez en un país paria(3)

Hay que señalar, como lo hace The New York Times el 24 de Octubre, que dos miembros del Tribunal Constitucional dominicano dieron un voto disidente y salvaron el honor de la institución y de su país oponiéndose a una medida claramente racista y discriminatoria. El argumento utilizado por los miembros del Tribunal para negar la nacionalidad a personas como Juliana Deguis Pierre es que sus padres tienen una " situación irregular "(1). Es decir, hay que hacer pagar a los hijos (o a los nietos y bisnietos) un supuesto delito que habrían cometido sus antepasados. Como en la Edad Media y en los tribunales de la Inquisición, según esta sentencia, los delitos son hereditarios y se transmiten de padres a hijos con la sangre. La decisión convierte en apátridas a más de 200.000 dominicanos de origen haitiano

A la crueldad e inhumanidad de semejantes jueces se suma la hipocresía. Ellos saben muy bien que la migración " irregular " o ilegal de haitianos a la República Dominicana que comenzó a principios del siglo veinte es un fenómeno social y económico complejo, que en muchos períodos —los de mayor bonanza, precisamente— ha sido alentado por hacendados y empresarios dominicanos a fin de disponer de una mano de obra barata para las zafras de la caña de azúcar, la construcción o los trabajos domésticos, con pleno conocimiento y tolerancia de las autoridades, conscientes del provecho económico que obtenía el país —bueno, sus clases medias y altas— con la existencia de una masa de inmigrantes en situación irregular y que, por lo mismo, vivían en condiciones sumamente precarias, la gran mayoría de ellos sin contratos de trabajo, ni seguridad social ni protección legal alguna.

Uno de los mayores crímenes cometidos durante la tiranía de Generalísimo Trujillo fue la matanza indiscriminada de haitianos de 1937 en la que, se dice, varias decenas de miles de estos miserables inmigrantes fueron asesinados por una masa enardecida con las fabricaciones apocalípticas de grupos nacionalistas fanáticos.

No menos grave es, desde el punto de vista moral y cívico, la escandalosa sentencia del Tribunal Constitucional. Mi esperanza es que la oposición a ella, tanto interna como internacional, libre al Caribe de una injusticia tan bárbara y flagrante. Porque el fallo del Tribunal no se limita a pronunciarse sobre el caso de Juliana Deguis Pierre. Además, para que no quede duda de que quiere establecer jurisprudencia con el fallo, ordena a las autoridades someter a un escrutinio riguroso todos los registros de nacimientos en el país desde el año 1929 a fin de determinar retroactivamente quiénes no tenían derecho a obtener la nacionalidad dominicana y por lo tanto pueden ser ahora privados de ella.

Si semejante paralogismo jurídico prevaleciera, decenas de miles de familias dominicanas de origen haitiano (próximo o remoto) quedarían convertidas en zombies, en no personas, seres incapacitados para obtener un trabajo legal, inscribirse en una escuela o universidad pública, recibir un seguro de salud, una jubilación, salir del país, y víctimas potenciales por lo tanto de todos los abusos y atropellos.

¿Por qué delito? Por el mismo de los judíos a los que Hitler privó de existencia legal antes de mandarlos a los campos de exterminio: por pertenecer a una raza despreciada. Sé muy bien que el racismo es una enfermedad muy extendida y que no hay sociedad ni país, por civilizado y democrático que sea, que esté totalmente vacunado contra él. Siempre aparece, sobre todo cuando hacen falta chivos expiatorios que distraigan a la gente de los verdaderos problemas y de los verdaderos culpables de que los problemas no se resuelvan, pero, hemos vivido ya demasiados horrores a consecuencias del nacionalismo cerril (siempre máscara del racismo) como para que no salgamos a enfrentarnos a él apenas asoma, a fin de evitar las tragedias que causa a la corta o a la larga.

Afortunadamente hay en la sociedad civil dominicana muchas voces valientes y democráticas —de intelectuales, asociaciones de derechos humanos, periodistas— que, al igual que los dos jueces disidentes del Tribunal Constitucional, han denunciado la medida y se movilizan contra ella. Es penoso, eso sí, el silencio cómplice de tantos partidos políticos o líderes de opinión que callan ante la iniquidad (5) o, como el prehistórico cardenal arzobispo de Santo Domingo, Nicolás de Jesús López Rodríguez, que la apoya, sazonándola de insultos contra quienes la condenan. Yo creía que los peruanos teníamos, con el Cardenal Juan Luis Cipriani, el triste privilegio de contar con el arzobispo más reaccionario y antidemocrático de América Latina, pero veo que su colega dominicano le disputa el cetro(2)

Quiero mucho a la República Dominicana, desde que visité ese país por primera vez, en 1974, para hacer un documental televisivo. Desde entonces he vuelto muchas veces y con alegría lo he visto democratizarse, modernizarse, en todos estos años, a un ritmo más veloz que el de muchos otros países latinoamericanos sin que se reconozca siempre su transformación como merecería. El segundo de mis hijos vive y trabaja allá y entrega todos sus esfuerzos a apoyar los derechos humanos en ese país, secundado por muchos admirables dominicanos. Por eso me apena profundamente ver la tempestad de críticas que llueven sobre el Tribunal Constitucional y su insensata sentencia(4).

Éste es uno de esos momentos críticos que viven todos los países en su historia. Lo fue también cuando ocurrió el terrible terremoto que devastó a su país vecino, Haití, en enero de 2010. ¿Cómo actuó la República Dominicana en esa ocasión ? El Presidente Leonel Fernández voló de inmediato a Puerto Príncipe a ofrecer ayuda y ésta se volcó con una abundancia y generosidad formidables (5). Yo recuerdo todavía los hospitales dominicanos repletos de víctimas haitianas y los médicos y enfermeras dominicanos que volaron a Haití a prestar sus servicios. Esa es la verdadera cara de la República Dominicana que no puede verse desnaturalizada por las malandanzas de su Tribunal Constitucional.

© Derechos mundiales de prensa en todas las lenguas reservados a Ediciones EL PAÍS, SL, 2013. © Mario Vargas Llosa, 2013.

OBSERVACIONES:

(1) EL PASTEL ENVENENADO DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

Antes que nada, me permito aclararle a Mario Vargas Llosa y todos ustedes, que la sentencia dictada por el Tribunal Constitucional es PASTEL ENVENENADO, BY PASS y HABILITACIÓN elaborado precisamente a favor de los intereses fusionistas dominico-haitianos, para que esa decisión sea procesada en tiempo record y admitida como “medio de prueba” ante la Corte Interamericana para que esta, acogiéndose a los 2 votos SUPUESTAMENTE disidentes, NOS PARTAN LA MADRE, por las razones que enarbolo en este tema:

http://manuel-miranda.blogspot.com/2013/10/los-planes-de-fusion-dominico-haitiana.html

Aparte de que esta demanda, desde sus inicios, con la denegación de la cédula, fue fríamente calculada y provocada por cierto CABALLO DE TROYA, detalles que me reservo para momento oportuno.

Recalco: Mario Vargas Llosa, desde ahora proclama que la Corte Interamericana de Derechos Humanos, revocará esa sentencia y será sobre la base de esos 2 VOTOS SUPUESTAMENTE DISIDENTES. Aparte de las razones “históricas” de la inmigración haitiana a suelo dominicano desde 1920 hasta la fecha, y si nos "retiramos" de la competencia de ese Tribunal... !!MUCHO PEOR!!!

(2) "TATE QUIETO" LÓPEZ RODRÍGUEZ

El escrito, es una seria advertencia al Cardenal López Rodríguez, de que debe “deponer las armas” para que la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, por intermedio de sus sacerdotes jesuitas, el Nuncio nigeriano y el Centro Bonó, puedan realizar “su trabajo”.

El Cardenal debe entender, que si “no capta las señales”, se toma el riesgo de no ser promocionado ni tomado en cuenta para posiciones de jerarquía en El Vaticano y que le lleguen a sacar “trapitos sucios” que hagan que pierda su codiciado cargo… Como le hicieron a cierto Nuncio, para facilitar la sustitución por otro nigeriano, que estuvo de servicio pastoral en Haití.

(3) EL ESTADO “PARIA” DOMINICANO

Wikipedia define al Estado “paria” como:

Un Estado Paria es aquél cuya conducta es considerada como fuera de las normas internacionales de comportamiento. Este término se encuentra muy relacionado con el de Estado canalla…. aquél caracterizado por "aislamiento diplomático precario, ausencia de sensación de seguridad, apoyo de seguridad creíble o relaciones políticas con estructuras de alianzas de gran poder, y ser los objetivos de oprobio obsesivo e implacable y la censura en los foros internacionales como las Naciones Unidas" 

A diferencia del “Estado Canalla”, el “Estado Paria”, constituye “amenaza tangible más allá de sus fronteras.


El que me da seguimiento en este blog, sabe que me las he pasado narrando, todas las locuras y disparates que comete en los escenarios internacionales, Su Majestad Leonel Fernández I, Emperador de Quisqueya, “por la gracia de Dios y el PRD”.

A todo eso recalcamos, que somos “campeones mundiales”, violando, escupiendo y pisoteando todos los Tratados u Organismos Internacionales, a los que estamos suscritos.

En especial, hemos ultrajadado:

Convenciones y Tratados Bilaterales de Extradición. Reteniendo en archivos, decenas de solicitudes de extradición.

Convenciones contra el tráfico de drogas y lavado. Por las mismas razones anteriores.

Los Acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Al no pagar la deuda y emitir bonos soberanos clandestinos, tipo Sun Land

Los Acuerdos bilaterales de crédito. Al no pagar capital de la deuda. El asunto va por los 35 mil millones de dólares.

El Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Centroamérica (DR CAFTA). Siendo sometidos reiteradamente, ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), por parte de El Salvador, Costa Rica y Guatemala.

Los Acuerdos con la Organización Internacional de Trabajo (OIT), donde los haitianos tienen varias demandas por presunta “esclavitud”.

Situaciones, en que “extrañamente” no hemos sido condenados, ni sancionados, ni declarados en “default” y mucho menos se ha producido la primera extradición de “personalidades”, a pesar de que las Raysas, Oreganito, Solano, Quirino, Toño Leña, Figueroa, Del Tiempo y otras sustancias han “cantado buenísimo”

Por el contrario seguimos como si nada, en lo mismo.

A lo que agregamos el “San Benito” de ser condenados por “racismo, descriminación y xenofobia”, ampliamente sancionados por los Tratados de Derechos Humanos en que somos signatarios…  Tal como claramente señala Mario Vargas Llosa en su escrito, “adornado” con trasfondo de la bandera nazi como “símbolo de la dominicanidad”

(4) Por ello, no solo el laureado Nobel es "vocero oficial" de los que están detrás de la fusión, mientras que su querido hijo al que menciona, es JEFE DE LA MISION DEL ALTO COMISIONADO PARA LOS REFUGIADOS DE NACIONES UNIDAS (ACNUR) en territorio dominicano.

(5) ¿ADVERTENCIA AL EMPERADOR Y A LA CLASE POLÍTICA DOMINICANA?

Eso es lo que "capto", en este mensaje, probablemente ante la "resistencia" de bocinas palangristas que responden a sus órdenes y su "silencio" cuando cada día es más la gente que entiende la trama, se pretende que asuma con mayor decisión "la parte que le corresponde" impartiendo las instrucciones correspondientes y que asuma "el liderazgo" con sus "conceptualizaciones".

AMENAZA que se extiende, a todos los demás politiqueros dominicanos, para que "jueguen su rol"

¿QUE MENSAJE ENCIERRA TODO ESTO?

Señoras y señores:

La “Comunidad Internacional”, AMENAZA al Estado dominicano, que de no conceder la nacionalidad dominicana pasada, presente y futura a los haitianos, y por ende, proceder a la fusión dominico – haitiana, en cumplimiento al Pacto del 2009, seremos formalmente declarados ESTADO PARIA, PELIGRO PARA EL MUNDO.

Y en consecuencia:

Seremos declarados en “default”… Todo gobierno, organismo internacional, empresa, etc. No podrá hacer negocios, comprar deudas, prestar, adquirir bonos soberanos, créditos, etc. A favor del Estado Dominicano.

Se procederá a exigir el pago inmediato, en dinero contante y sonante de la IMPAGABLE deuda externa.

Se procederá a exigir la entrega los extraditables ante los gobiernos americano y español.

Se procederá a la expulsión sumaria de nuestro país, de todos los organismos internacionales a los que pertenecemos (DR-CAFTA, SICA, PARLACEN, ONU, OEA, OIT, OMC, PETROCARIBE, CARICOM, etc.)

Se procederá al cierre de las Embajadas y consulados acreditados en suelo dominicano.

Se procederá a la expulsión de personal diplomático y consular dominicano en el extranjero.

Las consecuencias inmediatas:

Dólar por las nubes, desaparición de circulante, desempleo, parálisis del aparato productivo nacional, escases e inflación de todos los bienes y servicios. Con la ñapa de que nadie podría venir, salir ni enviar ni mandar, desde y hacia Santo Domingo, al no contar con servicio consular.

Y no se sorprendan, si nos ponen un cerco marítimo-militar sobre las costas y frontera de República Dominicana, a cargo de las fuerzas navales de Francia, Inglaterra, Canadá y Estados Unidos, para “garantizar la efectividad de las sanciones”

Situación parecida al bloqueo contra el régimen de Trujillo y el embargo contra Corea del Norte, con la agravante que no tenemos finanzas en orden ni armas nucleares para “meter cuco”

Lo que más me encojona de todo esto, es que el principal responsable (El Emperador), no pague las consecuencias de sus actos. 

Mejor no digo más nada, vamos a ponernos en oración y ponernos los pantalones desde ahora.



4 comentarios:

  1. Anónimo8:39 p. m.

    Buenas observaciones, Manuel...
    Lo voy a leer de nuevo... Es muy sustancioso...

    Domingo Núñez

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  2. Con toda sinceridad, hay que mandar a la m......sí, a eso mismo, a los que como Vargas Llosa quieren imponer sus criterios desde afuera. Si todas las constituciones dominicanas han dicho que los ilegales no crean derechos, de dónde sacan la supuesta ilegalidad de la sentencia. Por el contrario, es la primera vez que se toman las medidas correctas para una problemática de esa naturaleza. Me gustaría que el prepotente Vargas Llosa, omnipotente, cogiendo piedras para los más chiquitos, le diga parias a presidentes como Obama o al de Francia, cuyas dos potencias del mundo, tienen peores regímenes legales contra indocumentados e ilegales. Vargas Llosa debe ser declarado persona no grata por insultar a las autoridades y al Estado Dominicano. Presidente Danilo Medina, ponga en sus puestos a estos tituferarios internacionales, obedientes de ongs donde les pagan muy bien por decir lo que les viene en ganas. Cero antihaitianismo y cero discriminaciones, pero respetando el estado de derecho.

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  3. Para algo me servirá el frances.

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