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lunes, 13 de octubre de 2008

¿Dónde está el señor mercado?


El neoliberalismo (capitalismo salvaje o ley de la selva) ha entrado en estado de coma... Por ello la Real Academia Sueca de las Ciencias ha otorgado el Premio Nobel de Economía a Paul Krugman, conocido por sus criticas a tan nefasto sistema económico que ha llevado a la quiebra a las grandes corporaciones bancarias de Estados Unidos, creando su mayor crisis desde la gran depresión de los años 30 y que afectan la estabilidad económica mundial.

Con motivo de ese acontecimiento, les presento este tema de la autoría de Hamlet Hermann, aparecido en la edición de esta fecha del periódico Hoy, al final algunas observaciones del responsable de este blog:

La enfermedad del capitalismo empieza a agravarse en 1971

Escrito por: HAMLET HERMANN

La crisis financiera en Estados Unidos sale a relucir a diario y de manera privilegiada en los medios de comunicación. Los análisis parecen concentrarse más en los efectos que en las causas de ese problema.

Por la forma en que a veces se presenta, da la impresión de que es asunto exclusivo de Estados Unidos. Pero la realidad es otra: la crisis es del sistema capitalista y, tarde o temprano, afectará al mundo entero.

El problema viene de lejos. La enfermedad del capitalismo empieza a agravarse el 15 de agosto de 1971, casi cuatro décadas atrás. Ese día, el Presidente de Estados Unidos, Richard Nixon, anunció su “nueva política económica”, forzado por los gastos de la guerra de Vietnam. Con ella terminaba la libre convertibilidad del dólar por oro.

Aquello fue, en realidad, la primera gran devaluación de esa divisa. Para el capitalismo mundial, la decisión fue como si el virus del sida penetrara en su torrente sanguíneo. En el mundo empezaría a primar la confianza subjetiva en el dólar, más que su valor en capacidad productiva. Desde entonces, la desconexión entre la economía real y la economía financiera ha ido creciendo y las sucesivas devaluaciones del dólar han hecho que no sea considerado como un medio de pago absolutamente seguro.

Como ha sido habitual en el capitalismo, el afán de enriquecimiento se ha privilegiado por encima de la protección a la calidad de vida de la ciudadanía. La codicia de los especuladores financieros ha hecho que, en cada crisis, mute como el sida y ponga en práctica nuevos mecanismos para aumentar sus riquezas. Al mismo tiempo, se cuida de ubicar a sus representantes en los niveles más altos de gobierno.

La terrible desregulación financiera de los años 1980 con Ronald Reagan hizo que la anarquía y la estafa se erigieran como símbolos del sistema financiero del mundo. La mutación en burbuja financiera tendría corta aunque intensa vida. Luego vendría la globalización, otra mutación mediante la cual se favorecía a los más ricos para que, supuestamente, con el aumento de sus beneficios invirtieran más. Pero la codicia nunca permitió que así fuera. Los pobres se hicieron más pobres y los ricos aumentaron sus ganancias hasta el asco. La burbuja de la globalización creó el espejismo de riquezas cuando no era más que una manipulación.

Como estas crisis son congénitas al capitalismo mundial, las ganancias de las grandes corporaciones empezaron a disminuir a finales de la década de los 1990. Todavía generaban beneficios para sus bolsillos pero no creaban capacidad productiva suficiente para reforzar el sistema.

En este afán de riqueza fácil, elaboraron entonces un mecanismo inmobiliario que, desde el principio, fue una estafa bien coordinada. Los bienes raíces mutaron para convertirse en burbuja especulativa que ofrecía prosperidad efímera a unos cuantos al tiempo que aseguraba el colapso empresarial súbito en muy corto plazo.

El problema principal del capitalismo en Estados Unidos es que quienes debían vigilar la salud del sistema financiero son los principales violadores de esas normas. No en balde encontramos que el Secretario del Tesoro, Henry Paulson, fue hasta hace poco el principal ejecutivo de Goldman Sachs donde recibió US$168 millones por sus servicios.

La Administración Bush, atrapada en un déficit fiscal provocado por sus guerras de agresión, adopta ahora una táctica perversa para enfrentar esta crisis. Solicitó y obtuvo una cantidad descomunal de dinero para salvar a sus asociados, los especuladores financieros, quienes han llevado a la ruina a millones de ciudadanos del mundo. La paz, el medio ambiente y la hambruna mundial pueden esperar.

Visto todo lo anterior, estamos ante otra gran crisis del capitalismo mundial que hace erupción a partir de Estados Unidos. El sistema no va a desmoronarse por esta otra crisis. Si no desapareció durante el viernes negro de 1987, cuando el mercado de valores perdió el 23% de su valor y tres mil bancos tuvieron que cerrar sus puertas, no sucumbirá ante una caída de apenas 7%. Pero de que el capitalismo está en cuidados intensivos, no hay duda alguna.

Al final una pregunta tonta: ¿dónde está el señor mercado que debió resolver todos los problemas del capitalismo por sí solo?

¿Estará de vacaciones?

Fuente pulsar AQUÍ

OBSERVACIONES:

Lo primero es que el autor confunde "capitalismo" con su variante "neoliberalismo".

Lo segundo, al Papa Juan Pablo II se le debió otorgar post morten el Premio Nobel de Economía, al advertir reiteradamente sobre las consecuencias del "capitalismo salvaje"que se encuentra encarnado en la doctrina neoliberal que aboga por la "libertad de mercados" traducido en ausencia de controles y fiscalización por parte del Estado, dejándo la regulación a una supuesta "competitividad" que al final son creadoras de mafias corporativas y oligopolios de transnacionales que pulverizaban las pequeñas y medianas industrias o comercios en donde el pez grande se come al más chiquito.

Finalmente vemos esa doctrina fracasar por la codicia desmedida estimulada en la falta de regulaciones... Semejante al ladrón sin vigilancia y sin sanción.*

TEMA RELACIONADO:

*ACTA GRAMM, LEACH & BLILEY: ¿Causante de la Crisis Financiera Estadounidense?

Blogalaxia Tags: Paul Krugman

3 comentarios:

  1. Anónimo6:27 a. m.

    He hecho un alto en la lectura para comunicarle la satisfacción que me producen sus escritos.
    Se nota que conoce el tema económico.
    Felicitaciones

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  2. PARA evitar toda esa angustia existencial, me desconecto. Siembro, propago, escribo:endemismotrasnochado.blogspot.com/
    Por que el hombre desconectado
    de la naturaleza... a donde llega?

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  3. Anonimo

    Gracias, solo basta con saber "tecnicas de investigacion" + algunas nociones personales + uso adecuado del internet para saber de todo un poco.

    Sin machete

    El hombre desconectado de la naturaleza no llega a ninguna parte.

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