En todo lo que tengo involucrado con Venezuela… NUNCA,
JAMAS, NEVER he visto en cada uno de sus constantes procesos electorales y
plebiscitarios encuestas elaboradas por las grandes firmas Gallup, Hamilton
Campaigns, Penn-Schoen & Berland o cualquiera de las reconocidas por Real Clear Politics.
MUCHO MENOS aquellas elaboradas por ciertas firmas de
pacotilla, totalmente desconocidas internacionalmente, que suelen brindar “pronósticos”
en el carnaval electoral dominicano con la perversa finalidad de confundir, creando falsas percepciones que validen la trampa.
Señoras y señores:
Es que no es fácil “arriesgar la faja”, “jugarse a Rosalinda”
dentro de la flora y fauna política venezolana en donde usualmente los sondeos
fallan, donde aparentemente no existe “desgaste” en el ejercicio de Poder, en donde la oposición "crece" pero "decrece", donde los errores políticos "no se pagan caro", en donde candidatos desconocidos e "inorgánicos" triunfan por encima de conocidos con amplia hoja de servicios y
cuchucientas mil variables que hacen impredecible cualquier resultado… Ya sea
en contra o a favor del Gobierno Bolivariano y la oposición.